¿Que me ocurre en el génesis de cada año?. El cielo miraba imponiendo su grandeza sobre todo aquello que respirase, claramente percibí la delicadeza de su intención. Ocultè mi rostro entre los arbustos fingiendo negar el camino que el alma mía retumba en el interior de la piel. La luna de Enero extiende su contrato, es el ojo de la vida, su luz atraviesa verdades y firmo su papel porque simplemente no se puede escapar de los deseos para la transformación ¿Que ocurre en estos tiempos?, ¿llegarà acaso el fin de la mala era o comenzarà el verdadero apocalipsis previsto por culturas ancestrales?. Te juro que no hay claridad. Hoy la falta de lucidez traída por la niebla del mundo malo vuelve a nublar el necesario sentido común del corazón. Como podría yo cerrar los ojos ante tan temible infierno, no podría engordar la vista ante tan espantoso caos, no podría dejar de afectarme la realidad de nuestro momento. La lluvia de enero limpia mi rostro impaciente, al mismo tiempo anuncia el porvenir...
Los poetas están malditos pero ven con ojos de ángeles. —Allen Ginsberg